El Informe de Buenas Prácticas de la Fundación madri+d aplaude el trabajo de la comunidad universitaria durante la pandemia

Las universidades madrileñas se adaptaron de manera rápida y ejemplar al escenario provocado por la COVID-19. Es una de las conclusiones del Informe de Buenas Prácticas Docentes en Período COVID-19 elaborado por la Fundación para el Conocimiento Madridmasd, en colaboración con la Consejería de Ciencia, Universidades e Innovación de la Comunidad de Madrid. 

El documento ha sido elaborado por un equipo de 16 personas, entre ellas, Carlos Alario, Vicerrector Adjunto de Estrategia y Educación Digital de la Universidad Carlos III de Madrid y miembro de la red eMadrid. Analiza cómo las universidades se enfrentaron a un “escenario imposible” que les obligó a, en cuestión de una semana, transformarse para poder ofrecer una docencia online de calidad durante la pandemia. Destaca el esfuerzo titánico realizado por la comunidad universitaria y recoge tanto experiencias como recomendaciones que permitan a los centros estar preparados para retos futuros.

Juan Antonio Huertas, exvicerrector de Docencia, Innovación Educativa y Calidad de la Universidad Autónoma de Madrid y coordinador del proyecto ha defendido que la pandemia “nos ha enseñado el valor de la interacción entre docentes y estudiantes. Una de las recomendaciones ahora es que toca reflexionar para qué sirve la docencia presencial” y cómo aplicar lo aprendido a la nueva normalidad.

El informe describe cómo el confinamiento afectó a más de 1.200 títulos universitarios, casi 300.000 estudiantes y 25.000 profesores de la Comunidad de Madrid. Se ha elaborado con la información recogida a partir de diciembre de 2020 y se ha estructurado en torno a 6 ámbitos: Actividades Formativas teóricas, Actividades Formativas prácticas, Prácticas externas, Sistemas de evaluación, Información y transparencia y Refuerzo de la enseñanza.

El 89% de los estudiantes entrevistados han dicho estar satisfechos o muy satisfechos con los recursos que las universidades han desarrollado para ellos durante la pandemia. De hecho, este estudio pone de manifiesto que las universidades madrileñas no solo han sabido mantenerse activas en este período, sino que han trabajado para mejorar la calidad de la enseñanza. 

Sobre el desarrollo de la docencia, los expertos destacan el esfuerzo de centros y profesores en cuanto a, por ejemplo, la formación intensiva en metodologías docentes, herramientas y competencias digitales, así como la defensa de la enseñanza presencial. Un aprendizaje que ha facilitado, por ejemplo, la evaluación online, que se ha llevado a cabo gracias al uso de múltiples recursos digitales. Por otro lado, en relación con las prácticas externas, se reconoce que, aunque la presencialidad es insustituible, la flexibilización en tiempos, calendarios y procedimientos administrativos es una alternativa positiva y válida.  

Desde la Consejería de Ciencia, Universidades e Innovación de la Comunidad de Madrid y la Fundación para el Conocimiento Madridmasd esperan que este trabajo pueda servir de inspiración y guía para los retos que puedan plantearse en el futuro.

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